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Una pulsera para saber a quién acudir

Los alumnos mediadores del Colegio Juan de Lanuza completan su formación y reciben la pulsera que los identifica en «Ven y lo hablamos».
Alumnos ayudantes y mediadores del programa «Ven y lo hablamos» durante su formación

Los alumnos ayudantes y mediadores del Colegio Juan de Lanuza han completado su formación dentro del programa de convivencia escolar «Ven y lo hablamos». Tras finalizar las sesiones, han recibido una pulsera identificativa para que sus compañeros puedan reconocerlos y saber a quién acudir cuando necesiten ayuda.

Esta iniciativa busca favorecer el diálogo y la resolución pacífica de conflictos entre estudiantes. Para ello, en cada clase, desde 4.º de Educación Primaria, el alumnado ha elegido a dos compañeros que desempeñarán la función de ayudantes y mediadores.

Formación en empatía, emociones y mediación escolar

La formación ha sido impartida por María Eugenia Blanco, de +Mediación, quien ha acompañado a los participantes en el aprendizaje de herramientas para mejorar la convivencia escolar.

Durante las sesiones, los estudiantes han trabajado el reconocimiento de las emociones, la empatía y la manera en que diferentes personas pueden experimentar un mismo conflicto. De esta forma, han comprendido la importancia de escuchar y considerar distintos puntos de vista antes de intervenir.

Asimismo, han conocido las funciones de los alumnos ayudantes y mediadores y han aprendido estrategias para acompañar a sus compañeros en la resolución de dificultades cotidianas.

La entrega de las pulseras supone el comienzo de una nueva etapa, en la que los estudiantes podrán poner en práctica lo aprendido y convertirse en referentes de ayuda y diálogo dentro de sus clases.

«Ven y lo hablamos»: una convivencia construida entre todos

El programa «Ven y lo hablamos» forma parte del compromiso del Colegio Juan de Lanuza con una convivencia escolar basada en el respeto, la escucha y la colaboración.

La elección de los mediadores por parte de sus propias clases permite que el alumnado participe activamente en la mejora del ambiente escolar. Además, fomenta la responsabilidad compartida y la implicación de los estudiantes en las relaciones con sus compañeros.

Un clima de convivencia positivo contribuye al bienestar emocional y favorece las condiciones necesarias para aprender. Por ello, consideramos fundamental la colaboración del profesorado, el alumnado, las familias y el personal no docente.

En el Colegio Juan de Lanuza entendemos que aprender a convivir también significa aprender a escuchar, comprender y resolver las diferencias mediante el diálogo.

Enhorabuena a todos los alumnos ayudantes y mediadores por su compromiso y por asumir un papel activo en el cuidado de nuestra comunidad educativa.