El alumnado de 3.º de Primaria del Colegio Juan de Lanuza ha compartido una actividad de lectura con los niños y niñas del aula de 2 años para trabajar la inclusión y el reconocimiento de la diversidad. La experiencia forma parte de la aplicación en el aula de las propuestas presentadas por Coral Elizondo durante una formación dirigida al profesorado del centro.
A través del cuento El gran libro de los superpoderes, los estudiantes se acercaron a una idea fundamental: todas las personas poseen talentos y cualidades que las hacen únicas. De esta manera, la literatura se convirtió en un punto de encuentro entre dos etapas educativas.
La inclusión educativa comienza en las aulas
La actividad surgió tras la formación impartida por Coral Elizondo, especialista en inclusión y atención a la diversidad. Sus propuestas invitan a reflexionar sobre cómo construir entornos de aprendizaje que reconozcan las características y capacidades de cada estudiante.
En este contexto, el profesorado de 3.º de Primaria trasladó algunas de estas ideas a una experiencia compartida con el aula de 2 años. La lectura permitió acercar el concepto de diversidad a los más pequeños mediante un lenguaje cercano y accesible.
El cuento plantea que cada persona tiene sus propios talentos, capacidades y formas de expresarse. Así, la historia ofrece una oportunidad para comprender que las diferencias forman parte de nuestra identidad y enriquecen la convivencia.
Compartir la lectura para aprender a valorar la diversidad
La participación conjunta del alumnado de Primaria y del aula de 2 años permitió conectar diferentes edades a través de una misma experiencia educativa. Además, puso de manifiesto cómo la lectura puede convertirse en una herramienta para favorecer la convivencia y el respeto mutuo.
Este tipo de actividades permite trabajar valores como la empatía, la aceptación y el reconocimiento de las cualidades personales. Asimismo, contribuye a desarrollar una mirada positiva hacia las diferencias y las distintas maneras de aprender.
En el Colegio Juan de Lanuza entendemos que la inclusión educativa no se limita a un principio pedagógico, sino que debe reflejarse en las experiencias cotidianas del alumnado. Por ello, la formación del profesorado adquiere especial sentido cuando se transforma en propuestas que enriquecen la vida del colegio.
Esta actividad ha sido una oportunidad para recordar que cada persona tiene algo valioso que aportar y que aprender a reconocerlo es una parte esencial de la educación.


