El método de cálculo ABN (algoritmos Abiertos Basados en Números) fomenta el sentido numérico, el cálculo y la resolución de problemas a través de la experiencia directa y del manejo de objetos.

Las acciones que realizan con ellos, objetos cotidianos como palillos, botones, pinzas de la ropa o suelos de goma numerados del 0 al 9, ya que esta experiencia directa no puede ser sustituida por aprendizajes verbales que obligan a un abuso de la memoria, y que no consiguen dar sentido a lo aprendido. El niño debe construir su propio aprendizaje, ser un agente activo de su aprendizaje, y somos nosotros, la escuela, los encargados de proporcionar estas experiencias para que los niños puedan construir el conocimiento matemático sobre lo que ya conocen y sobre aquellas situaciones a las que ya han encontrado una explicación, sobre lo que ya ha cobrado sentido para ellos.

¿Por qué a todos los alumnos se les obliga a aprender lo mismo, de la misma forma, al mismo tiempo y al mismo ritmo, si cada alumno tiene su capacidad, su estilo y su ritmo de aprendizaje?

En lugar de apreciar como meritorio y difícil que el alumno sea capaz de aprender de una forma tan complicada como la que se le ofrece, se juzga que eso es lo normal, y que aquellos que no sean capaces de hacerlo son los que fallan, los incapaces, los que no están a la altura”. (Martínez Montero, 2010).

Lo que caracteriza a esta metodología de enseñanza es su carácter abierto y flexible, lo que hace posible adaptar sus algoritmos al ritmo individual de cada niño, permitiendo los desdobles y concediendo facilidades en los cálculos, imposibles de encontrar en los formatos tradicionales, algoritmos con los que es posible dar con la solución correcta de diferentes maneras. y el hecho de que la base sobre la que trabaja el alumnado son los números, donde las unidades, las decenas, las centenas… se componen y se descomponen libremente sin aplicar una determinada regla o criterio para su resolución final.

El Método ABN comienza a utilizarse desde la etapa de Infantil (3 años) y se cierra en 6º de Primaria con contenidos de iniciación a la etapa de Secundaria. Como metodología abierta y natural, los alumnos aprenden a su ritmo, con situaciones cercanas y materiales manipulables.