
Éxito del Proyecto Piloto “Más Vida, Menos Redes”
Ser tecnológicamente humanos se ha convertido en uno de nuestros principales objetivos. En esta ocasión, nos alegra compartir el éxito del inicio de la prueba piloto del proyecto “Más vida, menos redes”, una iniciativa pionera que busca promover un uso más consciente, responsable y saludable de la tecnología entre nuestro alumnado. Además el logo ha sido creado por Elena Montañes de primero de Bachillerato Artístico.
El objetivo del proyecto es reflexionar sobre el impacto de la exposición constante a las redes sociales y la dependencia del teléfono móvil, ayudando a los estudiantes a desarrollar hábitos digitales más equilibrados. Para ello, durante siete días, alumnos, profesores y familiares han sustituido sus smartphones por teléfonos móviles básicos, gracias a un acuerdo entre el colegio y la empresa Embou, que ha cedido los terminales y tarjetas SIM necesarias para llevar a cabo el reto.
El proyecto fue acogido con gran entusiasmo por nuestros alumnos de 4º de la ESO, que iniciaron la experiencia el pasado lunes 24 de marzo. Antes del inicio, se organizó una reunión informativa en la que participaron familias y alumnos, donde se debatió sobre la adicción a las redes sociales y sus consecuencias. Estudios recientes advierten que, además de riesgos como la ansiedad, la dificultad para el descanso y la concentración, el uso excesivo del móvil y el scrolling constante pueden provocar el deterioro de la materia gris, especialmente en cerebros en desarrollo.
Desde el primer día, el proyecto ha contado con una gran participación:
- El 50% de las familias y el 100% de los alumnos respondieron voluntariamente a encuestas iniciales para medir el uso de redes sociales, hábitos de sueño, bienestar emocional, socialización y percepción del proyecto.
- El 83% de los alumnos ha participado activamente en el reto, mostrando una gran ilusión.
- La experiencia comenzó con el grupo de 4ºB, pero ya son varias las aulas que han solicitado sumarse a la iniciativa.
Una vez finalizado el experimento de siete días, llevaremos a cabo una fase de análisis de datos, comparando la información recogida antes y después del reto para evaluar su impacto. Además, numerosas familias nos han brindado su apoyo, compartiendo su experiencia y conocimientos en distintas áreas relacionadas con el proyecto, lo que nos hace sentir muy agradecidos.
Los siguientes pasos serán extender la iniciativa a otros cursos de la ESO, permitiendo que más estudiantes puedan beneficiarse de esta experiencia transformadora.
Confiamos en que “Más vida, menos redes” continúe creciendo y contribuyendo a generar una relación más saludable con la tecnología.
Análisis de datos del pre test de familias y alumnos:
Más vida, menos redes: Primeros resultados del pretest
El proyecto «Más vida, menos redes», una iniciativa pionera en Aragón, ha dado su primer paso con el pretest realizado entre familias y alumnos antes de la experiencia de pasar una semana sin smartphone. El objetivo es reflexionar sobre el impacto de la tecnología en la vida cotidiana y promover un uso más equilibrado de las redes sociales.
Diferencias en la percepción del uso de redes sociales
Los datos revelan diferencias significativas entre la percepción de los padres y la de los alumnos respecto al tiempo que estos últimos pasan en redes. Mientras que el 45% de las familias estima que sus hijos están conectados entre 1 y 2 horas al día, un porcentaje notable de alumnos reconoce que su uso es mayor, especialmente en momentos como antes de dormir.
A pesar de ello, un 55% de los estudiantes afirma que podrían dejar las redes sin problema durante una semana, aunque un 35% reconoce que les costaría. Esto sugiere que existe una posible subestimación de la dependencia digital entre los propios adolescentes.
Supervisión y efectos en la vida cotidiana
El estudio también revela que los padres pueden no estar completamente al tanto de todas las plataformas que utilizan sus hijos, destacando que solo un 18% menciona redes como TikTok, Instagram y YouTube. Además, aunque solo un 9% de las familias reconoce que el uso del móvil afecta la comunicación en casa, un 30% de los alumnos admite que usa redes o pantallas antes de dormir, lo que podría estar incidiendo en su descanso y bienestar.
Otro dato relevante es que un 30% de los estudiantes reconoce que, en ocasiones, las redes sociales les generan comparación con los demás y pueden afectar su estado de ánimo. Esto refuerza la importancia de abrir espacios de diálogo y reflexión sobre el impacto emocional del uso de redes.
Próximos pasos: la experiencia y el análisis posterior
Con estos primeros datos, el proyecto avanza hacia la fase clave: la prueba piloto en la que los alumnos han cambiado su smartphone por un móvil básico durante 7 días. Una vez finalizada la experiencia, se realizará un post-test para analizar cómo ha influido esta desconexión en sus hábitos, emociones y relaciones personales.
Desde el equipo del proyecto, destacamos la importancia de esta iniciativa y el entusiasmo con el que ha sido acogida por las familias y el alumnado. Los resultados obtenidos hasta ahora nos animan a seguir adelante y a seguir explorando nuevas formas de fomentar una relación más saludable con la tecnología.







